Comunicación Estratégica
El pensamiento estratégico es una conceptualización surgida del ámbito militar, pero que con el tiempo se ha trasladado a las ciencias exactas y la ingeniería primero y las disciplinas del conocimiento social y administrativo después. El pensamiento estratégico permite prever distintos escenarios como consecuencia directa de las decisiones.
Es una cualidad intrínseca e indispensable para la adaptación y supervivencia A tener en cuenta: de acuerdo con Pasquali (1972), la Comunicación se entiende como un proceso de interacción de tipo simbólico en el que confluyen al menos dos actores que se reconocen iguales, comparten saberes y experiencias, actúan con sentido de comunidad y en función de un diálogo orientado a la construcción de acuerdos. En ese sentido es, por esencia, eminentemente estratégica.
Las personas y organizaciones se comunican hacia su interior y con su entorno, en razón de necesidades básicas, de relación, superación y desarrollo. Por ello, las distintas teorías reconocen cada vez más que la calidad, trascendencia y sustentabilidad de los procesos de interacción simbólica (Rizo, 2006) entre diferentes actores dentro y fuera de las organizaciones constituyen un bien intangible que las distingue de entre las más competente y reconocidas.
Si bien la espontaneidad, la irreverencia y hasta las contradicciones son ahora válidas en el mundo de las organizaciones modernas, sus acciones comunicativas han de ser planificadas estratégicamente de modo que conserven una coherencia simbólica con los objetivos de desarrollo y proyección global de la institución.
Bajo esa orientación, la comunicación estratégica se entiende "como una metodología que busca comprender las condiciones externas imperantes, coordinar y aprovechar integralmente los recursos internos, diseñar políticas integrales y gestionar planes para desarrollar el conocimiento institucional, fortalecer la competitividad y consolidar la reputación". Por su parte, el plan de comunicación es estratégico en la medida que se enfoca en los componentes sustantivo de la organización -responsabilidad social, sustentabilidad, identidad, misión, visión, objetivos, cultura interna, conocimiento, capital humano, desempeño, productividad, innovación, ambiente laboral, división del trabajo, distribución espacial, seguridad e higiene, publicidad, marketing, servicio al cliente, posventa.
La comunicación Estratégica se podría definir como la planificación sistemática y la realización de un flujo de información, comunicación, desarrollo de medios de comunicación y cuidado de imagen, en un horizonte de largo plazo. Entre las cosas que dificultan una comprensión adecuada del core conceptual y operativo de la Comunicación Estratégica ocupa un lugar central la frecuente confusión con otras actividades, como el marketing, la publicidad, las relaciones públicas o el lobby Comunicación Estratégica es la práctica que tiene como objetivo convertir el vínculo de las organizaciones con su en torno cultural, social y político en una relación armoniosa y positiva desde el punto de vista de sus intereses u objetivos.
En el caso de las empresas y otras organizaciones sometidas a regímenes de competencia, el propósito último es, derechamente, convertir esos vínculos en ventajas competitivas. Dada la amplitud de estos fines, la Comunicación Estratégica es una herramienta disponible para organizaciones de cualquier naturaleza: empresas, fundaciones, entidades de gobierno, instituciones religiosas, grupos y marcas. Su tarea puede ser descrita como la gestión integral de la marca de las organizaciones.
La tarea de la Comunicación Estratégica es proyectar la identidad de las organizaciones en una imagen que suscite confianza en su entorno relevante y adhesión en su público objetivo. Dicho de otro modo, la Comunicación Estratégica actúa para reunir y gestionar el stock de prestigio y credibilidad de la organización


